domingo, 24 de octubre de 2010

Metáforas sobre Metáforas - Las “generaciones” de la PNL

Un fenómeno curioso que ocurre en muchas descripciones de la PNL tradicional es el uso de metáforas tomadas de otras metáforas. Es decir tomar algo que ya es metafórico y hacer un segundo nivel de metáfora a partir de allí. Un ejemplo de esto es la noción de los “virus de pensamiento” que es un uso metafórico de la noción de “virus informáticos” que ya de por si es un uso metafórico del término “virus” en biología que describe algo específico. Más allá del sin sentido epistemológico que esto supone es bastante peligroso provocar que las personas intenten intervenir en sus propios procesos cognitivos y los de otros desde una noción de “infección”, “inoculación” y por extensión “cuerpos extraños”.
Otra es la de las “generaciones de la PNL”. Una vez más la tecnología de telecomunicaciones y de informática adopta una metáfora de un proceso natural (la susesión de padres / madres a hijos/ hijas) y lo utiliza para describir un sentido diferencial que emerge a partir de la adopción de nuevas especificaciones y requisitos para que una tecnología determinada pueda responder a nuevas demandas de usuarios. Y una vez más la PNL tradicional readopta la metáfora para dar pátina de avance.
Recientemente parece que la metáfora (creo que la “acuñó” Robert Dilts) de las “generaciones” de la PNL está provocando algo de confusión así que publico esto a modo de aclaración.
Concretamente me refiero a la metáfora de “tres generaciones” de PNL tradicional
que se ha hecho popular en los últimos años.
Algunas personas me han preguntado si modelar como metodología tiene algo que ver con esta cuestión “generacional”. Más concretamente si “modelar” no es muy de “segunda generación”. Es decir que si pertenece a la segunda generación de la PNL más allá de la que Dilts - y otros que le rodean – supuestamente han avanzado.
Pues no, no tiene nada que ver.
Primero, porque modelar tal como lo entendemos en DBM - y tal como se puede entender en términos científicos - no forma parte ni ha formado nunca parte de la PNL. No hay una metodología de modelar en la PNL ni la ha habido nunca. Imitar la fisiología no es modelar, sacar “estrategias” sensoriales y accesos oculares no es modelar y, desde luego, aprender la “estrategia Disney de creatividad” y demás “modelos de excelencia” tampoco es modelar. El acto de producir estos y otras técnicas sí son ejemplos de lo que llamamos “modelado de producto” a un nivel rudimentario pero la manera de hacer este proceso no está inlcuido en la PNL -solo el producto resultante.
Al remodelar la PNL con la metodología DBM se remodeló la PNL entera (como ejemplo de tecnología que es). Esto no es “parte” de la PNL ni ninguna “generación” de ella sino un proceso aparte que se ha utilizado para reorganizar la PNL.
Segundo, porque las diferencias que hay entre las supuestas generaciones de la PNL tradicional son solo diferencias de áreas de aplicación y de técnicas - y eso realmente no es lo que marca las diferencias generacionales (ni siquiera en el uso ya metafórico de las telecomunicaciones). Por ejemplo en la telefonia (véase abajo) el hecho de que se utilicen los móviles en las empresas, los hospitales o entre colegiales no marca la diferencia entre generación y generación. Esto viene marcada más bien por la propia manera de mover los datos (por ejemplo el paso de “circuit switching” a “packet switching”) que, a su vez proporciona diferencia significativas en la rápidez y cantidad de información que se puede mover.
Es cierto que algunas de las deficiencias y lagunas de la PNL tradicional se han podido rellenar con esta última “generación”, pero siguen siendo tres generaciones (o, más llanamente, tres décadas) de la PNL tradicional. Y la PNL Remodelada va mucho más allá que todo ello.
Es útil tener en cuenta que, por ejemplo, el análisis transaccional, la gestalt, la tcc (terapia cognitivo conductual), la PNL y la PNL Remodelada son - todas ellas - tecnologías de cambio más o menos bien formadas en según qué caso. DBM, en cambio no es una tecnología – no incluye técnicas – sino que es principlamente una manera de entender y organizar proceso: es decir que es una metodología. En este sentido es único y está a otro nivel de utilidad que las tecnologías. La ventaja que tiene la PNL Remodelada con respecto a otras tecnologías de cambio es que está directamente vinculada a la metodología DBM y por tanto se basa en el modelado formal. Esto le proporciona mayor realismo, coherencia, adaptabilidad, aplicabilidad y, sobre todo, dinamismo.
Entre otras cosas empezó siendo ya holístico y sistémico. Además se basa – como todas la aplicaciones de la DBM en la geometría fractal – lo que significa que se puede aplicar facilmente al nivel individual, grupal comunitario, gubernamental o – ya que estamos- mundial. Pero lo que es fundamentalmente diferente es que es el resultado de la aplicación de una metodología sistémica y sistemática. Esto siempre ha sido - y sigue siendo - la gran laguna de la PNL tradicional. Como un chaval haciendo tuning con su coche clásico de los setenta los creadores (y otros) han añadido más accesorios y aplicado el soplete donde procede pero sigue siendo una abigarrado de componentes más o menos bonitos, más o menos divertidos, más o menos funcionales y más o menos útiles. Eso si, aplicado con autoridad y gran experiencia – como lo hace Richard Bandler por ejemplo – puede impresionar. Pero también impresionan Derren Brown o Anthony Blake – pero no pediría ayuda a ninguno de ellos para problemas reales en el mundo real más allá del espectáculo.
Veamos el tema generacional.
Robert Dilts habla de “la PNL de tercera generación” de la manera siguiente:
La PNL está ahora en su tercera década como campo de estudio y ha evolucionado considerablemente desde sus orígenes a mediados de los años 70. Ahora que una tercera generación de personas que desarrollan PNL, formadores en PNL y practitioners en PNL entran en el mundo, es también hora de reconocer una tercera generación de PNL.
La PNL de Primera Generación fue el modelo originario de PNL derivado por Bandler y Grinder de su estudio de terapeutas efectivos. Estas aplicaciones tempranas de la PNL se aplicaban en situaciones de persona a persona enfocados casi por entero en la persona individual.
La PNL de primera generación presuponía una relación terapéutica en la que el terapeuta sabía lo que era mejor para su cliente. Se consideraba algo que se “hacia a otros”. Esto condujo a que algunas aplicaciones de la PNL parecieran manipulativas cuando se utilizaban en contextos no terapéuticos.
La mayor parte de las herramientas y técnicas de primera generación (tales como el metamodelo, anclajes, claves de acceso ocular, predicados, reencuadre en 6 pasos etc) se centraban en solucionar problemas al nivel de comportamiento y capacidades.
La PNL de segunda generación empezó a emerger desde mediados de los años 80 hasta finales. A la sazón, la PNL se estaban expandiendo para abarcar otros temas más allá del contexto terapéutico. Aunque se seguía enfocando en las personas individuales, la PNL de segunda generación enfatizaba la relación entre “yo” y otros y se ampliaba para incluir áreas de aplicación tales como la negociación, las ventas, la educación y la salud.
Las herramientas de la PNL también se extendían para incluir tema de nivel superior como aquellos relacionados con las creencias, valores y “meta-programas”. Las ténicas de PNL de segunda generación integraban el uso de nuevas distinciones (sic) tales como las líneas de tiempo, submodalidades y posiciones perceptivas en formatos como la “reimpronta”, integracion de partes, la estrategia Disney y el Swish.
La PNL de tercera generación lleva en desarrollo desde los años 90. Las aplicaciones de la PNL de tercera generación son generativos, sistémicos y enfocados a niveles aún más altos de aprendizjae , interacción y desarrollo – incluyendo niveles relacionados con indentidad, visión y misión.
La PNL de tercera generación enfatiza cambio en sistema entero y puede ser aplicado al desarrollo organizacional y cultural además que a las personas y los equipos. Las técnicas de la PNL de tercera generación se basan en los “campos” incorporando principios de auto-organización, arquetipos y lo que se conoce como una “cuarta posición” - una perspectiva del sistema entero.

Las herramienas de la PNL de tercera generación se basan en la alineación, una perspectiva multi-nivel y las habilidades de patrocinio. La asunción de la PNL de tercera generación es que la sabiduría necesaria para el cambio ya está en el sistema y puede ser descubierta y desencadenada mediante la creación del contexto apropiado.
Creo que no está hablando de un cambio de generaciones sino de una añadidura de técnicas y herramientas descrita en lenguaje de alta tecnología. Veamos...
La metáfora generacional, de generaciones de tecnología, proviene principalmente del sector de la tecnología de telecomunicaciones donde se utiliza para describir el paso de diferentes sistemas de codificación y transmisión de información y organización de redes para acomodar la demanda de nuevas cantidades de usuarios y nuevos niveles de exigencia (eso si, muchas veces, fruto de la práctica con la generación anterior).
Por ejemplo en la telefonía móvil – y muy a grandes rasgos - se habla de la telefonía celular como la primera generación (1G) de redes de telefonía. Antes había algunos sistemas de envergadura reducida – la llamada generación 0 – pero la 1G fue lo primero que iba en serio. Empezando en Japón muy a finales de los 70, estas redes se establecieron en Escandinavia, pasando al Reino Unido, México, Canadá y EEUU en los años ochenta y eran principalmente analógicas. La tecnología analógica AMPS se sustituyó por la digital en 1990 dando paso a la segunda generación.
La segunda generación incluía el famoso sistema GMS y permitía el envio de mensajes por los teléfonos móviles (1992-1993). Más adelante empezó a ser posible descargar contenidos de internet con esta tecnología empezando con los tonos de llamada en 1998. En 1999 se introdujo en Japón el primer servicio de internet via teléfono móvil.
La tercera generación surgió como respuesta a la demanda de cada vez mayor rápidez en el servicio y la cantidad de usuarios que se habían apuntado a la movida. La principal diferencia generacional es el paso de tecnología de “circuit switching” en 2G a “packet switching” en 3G. En términos muy sencillos el “packet switching” permite cobrar por unidades de información enviadas en vez de por tiempo consumido. Al final de la “era 3G” tenemos redes IP de envio datos de alta velocidad que permiten acceso a banda ancha y descarga de contenidos de radio y de televisión a los aparatos de telefonía móvil.
Ahora bien la tercera generación no tuvo un camino fácil. A comienzos de la decada 2000, hubo errores fuertes en el tamaño y el momento de las inversiones. Más de una empresa tuvo graves dificultades. Solo fue hace dos o tres años que se llegó a afianzar sólidamente la 3G.
La cuarta generación está en ciernes. Las predicciones corrientes (al menos las optimistas) indican que las redes que existen se acabarán colapsando bajo la demanda de aplicaciónes (como el “streaming”) que utilizan mucha anchura de banda. De ahí que ahora las promesas de la cuarta generación (4G) incluyen multiplicar la rápidez de la 3ª generación por un factor de 10.
En resumidas cuentas: es una historia de mucha gente, mucha, trabajando intensamente, muchísimos usuarios aparentemente demandando cada vez más rápidez, presupuestos y facturaciones billionarios y todo el glamour de la tecnología puntera respondiendo ante las exigencias de un mundo feliz - y cada vez más veloz.
Pero especialmente interesante es que cada “generación” vino marcada por una serie de especificaciones acordadas internacionalmente en respuesta a demanda en constante evolución especificaciones que, a su vez, marcaban las aspiraciones de las diferentes empresas involucradas y, en cierto sentido, marcaban lo que se entendía – lo que se entiende – como acceptablemente moderno o imposiblemente pasado para el público más en general. Estabilizan el mercado respondiendo a la demanda real y marcan modernidad.
Y por supuesto que “última generación” llega a equipararse con “lo único realistamente funcional en los tiempos actuales”. “Generación” sirve para calibrar el constante desarrollo, y dividirlo en fases. De hecho la “generación” como distinción tuvo que ser subdividido en “puntos x”: llegando a haber generación 2, 2.5, 2.7 y 3 lo que aumenta la sensación de rápidez e intensidad en el desarrollo. Como metáfora de una teconología en plena evolución bajo fuerte demanda se puede entender el atractivo que tiene.
Pero en términos reales, ¿qué tiene que ver con la PNL?
Pues no gran cosa. Como metáfora, la “generacional” trae consigo cierto glamour, imperativos del mercado y una pátina si no de ciencia por lo menos de tecnología (que reluce igual o más). Si entendemos que “biológicamente una generación dura una década entonces, coinciden las fechas más o menos. Es cierto que la PNL lleva 30 años en existencia - trés decadas, que podrían describirse como tres generaciones (en el sentido social).
Pero no ha habido cambio significativo en la tecnología (nada equivalente al paso de “circuit switching” a “packet switching”). No hay esa comprobación en el mundo real e innovación por demanda que vemos en las telecomunicaciones. Lo que hay es, más bien, una serie de técnicas de diferentes fuentes, a las que se han añadido algunas técnicas más - también de variada alcurnia.
Lo triste – por lo menos para mí – es que al mismo tiempo, ha perdido mucho de lo que era la base de habilidades de comuncación interpersonal que en el principio daban mucho sentido a la PNL.
La experiencia de muchas personas al aprender la PNL tradicional es de hacer una serie de técnicas que se enfatizaban mucho pero que, honestamente, les interesaban poco pero que, mientras iban haciendo esas técnicas, ocurría otro tipo de cambio. Al igual quizá que cuando aprendes a jugar al tenis o a bailar salsa de paso te pones más en forma, la experiencia de estas personas era de notar mayor consciencia, algo más de autoconocimiento, algo más de atención a los demás. Es decir que aquello que estas personas valoraban – agudeza, rapport, comunicación intrapersonal e interpersonal – iba ocurriendo a través de la práctica de ciertos ejercicios o ciertos procedimientos. Especialmente importante era la atención detallada (y repetida con cierto esfuerzo) a las personas y a los ejemplos específicos de las experiencias.
Mucho me temo que este aspecto de la PNL se ha ido perdiendo a medida que se ha ido hablando más de (por ejemplo) el “sistema entero” como un contenido más, ha ido desvirtuando mucho de la utilidad del trabajo inicial de Richard Bandler y John Grinder. Más que un avance la “tercera generación” parece más vago, más difuso, más anodino y, eso sí, más fácil.
Las grandes aportaciones reales (y las hay) de la PNL tradicional se va rebajando y encubriendo con metáforas de metáforas de la tecnología moderna. Una pena.


miércoles, 13 de octubre de 2010

Aprendizaje experiencial en PNL Remodelada - como hacemos la formación

Esto es un extracto del artículo 14 de la serie de artículos "Re-modelar la PNL" de John McWhirter es una descripción escueta de las diferencias entre la aproximación de "didáctica tradicional más prácticas (o "veo, oigo, hago") que se emplea en la mayoría de los sitios donde se enseña PNL (o coaching ya que estamos) y la aproximación experiencial. 

Implicaciones de re-modelar para la formación en PNL

Hacia finales de los años 80 cambié mi forma de enseñar la PNL en el formato tradicional a formar en PNL como modelado. Esto precisaba una aproximación muy diferente a la formación.

Formación Tradicional en la PNL

La aproximación tradicional a la formación en PNL, especialmente para enseñar rapport, agudeza sensorial y técnicas, emplea la secuencia siguiente:

1. El formador presenta el tema.
2. El formador dice: describe los pasos del protocolo.
3. El formador muestra: demostración.
4. Los participantes hacen: el protocolo.
5. El formador dice: dónde ha ido mal/ dónde ha ido bien.

Este patrón es muy bueno para aprender de memoria y para la formación en habilidades mecánicas.
Aunque a veces se denomina aprendizaje experiencial
se podría llamar, de modo más preciso, aprendizaje didáctico con refuerzo experiencial, ya que el aprendizaje se hace inicialmente mediante las instrucciones que luego se refuerzan viendo y haciendo. Cuando al final te toca el turno sabes lo que te espera y hay, por tanto, poca cabida para más aprendizaje.

Límites y beneficios de este patrón

Uno de los beneficios más importantes es que es conocido. Es el estilo antiguo de aprender en los colegios. Proporciona un sentido de seguridad porque a través de las técnicas siempre sabes lo que debería estar ocurriendo. Al mismo tiempo es una de sus mayores debilidades. En casos extremos perpetúa un estilo de aprendizaje dependiente, repetitivo, en el que no se cuestiona nada y pone la atención en los pasos de la técnica en lugar de hacerlo en lo que es diferente o desconocido del cliente.
Otra limitación en potencia muy importante en la aproximación “por técnicas” es que “un solo producto no vale para todos”. Los seres humanos son muy creativos. Crean nuevas situaciones y problemas o variaciones sobre las ya conocidas para las que no tenemos productos pre-hechos. Ésta es la realidad que encaran los terapeutas y consultores cuando salen del aula de PNL donde se empaqueta todo para encajar con la técnica que se está enseñando.
La aproximación por técnicas también entraña otro peligro que se pasa por alto, que es el de transferencia de teoría o modelo. Tradicionalmente la transferencia ha sido una cuestión primordial para las escuelas analíticas de terapia (por ejemplo la freudiana), en la que el cliente puede transferir una relación problemática con su padre, por ejemplo, a la relación con el terapeuta. Sin embargo, un ejemplo de transferencia que se pasa por alto (o al menos no he podido encontrar nada escrito en detalle sobre el tema) y que debería ser de primera importancia para una terapia basada en la teoría y que detalla las relaciones terapeuta-cliente, es la de transferencia de teoría/modelo. Esto es cuando un terapeuta transfiere su relación con su teoría/modelo al cliente. Cuanto más dependiente sea un directivo o terapeuta de sus modelos y técnicas más propenso es a caer en este tipo de transferencia.
Después de las sesiones tradicionales de formación de PNL, los terapeutas a menudo “notaban” que, durante las semanas posteriores, muchos de sus clientes necesitaban precisamente aquellas técnicas que se habían presentado el fin de semana anterior. Creo que esto es, con frecuencia, un ejemplo de transferencia ¡y no una curiosa coincidencia!

Formación de PNL en el modelado

Los puntos fuertes de una aproximación por técnicas se convierten en debilidades cuando se trata de aprender a modelar. Al modelar no sabes y tienes que construir un modo de comprensión. Esto también ocurre en situaciones reales si no imponemos nuestros modelos sobre ellas. Para enseñar a modelar se precisa una secuencia muy diferente. Las habilidades centrales tienen que ver con construir un modelo. Es necesario, por tanto, empezar sin nada y estar abierto a todo lo que ocurre. La aproximación tradicional era desastrosa para enseñar esto.

Ésta es la nueva secuencia que desarrollé para enseñar a modelar:

  1. El formador presenta el tema: una configuración (set up) abierta, enfoque sobre el tema a explorar, lo suficiente para que los participantes tengan un sentido y una sensación general del tema.
  2. Los participantes hacen: sin idea fija, sólo lo suficiente para centrar la exploración.
  3. Los participantes comprueban: ¿qué han sacado?
  4. Los participantes cuentan: comparten la variedad de experiencias.
  5. El formador demuestra/cuenta: presenta el modelo formal.
  6. Los participantes comprueban con y contra su propia experiencia.
  7. Juntos identifican las variaciones en los resultados y los límites del modelo.

Esto es una aproximación mucho más experiencial ya que el patrón empieza con la creación de una experiencia antes de estructurarla mediante la puesta en común y lo que se cuenta.

Los límites y beneficios de este patrón:

Los límites son: la dificultad inicial que acarrea que sea algo nuevo y el esfuerzo añadido que supone aprender de esta manera diferente. Además, la inseguridad de no saber cuál es la “respuesta correcta”, aunque es más realista y útil, puede ser muy incómoda. Pero aquí radica su gran fuerza. En la vida real no sabes, de hecho, exactamente lo que va a pasar.
Incluso cuando utilizas una técnica no sabes realmente todo lo que puede pasar y la falsa impresión de que existe una certeza puede conducir a pasar por alto lo nuevo y diferente, las variaciones y excepciones.

También vale la pena notar otro patrón.
1. El Formador hace: crea una experiencia.
2. El Formador le dice al participante que su inconsciente lo está entendiendo.

Este patrón NO incita a pensar. De hecho, ni siquiera se precisa de mucha experiencia. Aunque esta secuencia podría constituir una descripción certera no conduce a más aprendizaje. Es difícil usar algo que no sabes exactamente dónde está. (Si yo te dijera que había puesto comida en tu casa sin decirte dónde, cómo encontrarla ni qué hacer con ella y no la pudieras encontrar ¿me creerías? ¿Lo encontrarías útil?) También se presta a sinsentidos transmitidos sin escrúpulos y me he encontrado con muchos en los campos más amplios de terapia y formación en PNL.
Afortunadamente una aproximación de modelado abre esto a examen: ¿Qué es lo que estamos entendiendo? ¿Cómo exactamente lo estamos pillando? ¿Dónde se notará? ¿Si no se nota de quién es la responsabilidad?
El aprendizaje inconsciente es igual de sistemático que el aprendizaje consciente aunque diferente en lo específico. Si el cliente no puede comprobar que tiene el aprendizaje, tampoco lo puede hacer el formador. La aceptación ciega no es un aprendizaje desarrollativo. Es la base de los dogmas y de la ignorancia, así como de todos los problemas que emanan de allí. Y ya hay demasiado en el mundo.
Como resultado de todo lo mencionado aquí he cambiado radicalmente el modo en que enseño PNL en los niveles de Practitioner y Master Practitioner. Ahora lo hago como ejemplos de modelar, donde cada habilidad se enseña y comprueba utilizando el modelo experiencial. Estoy muy satisfecho con la profundidad que ha ido alcanzando el aprendizaje, con el hecho de poder vivir la actitud de la PNL de curiosidad y asombro, y con la importancia que adquiere el aspecto práctico para los participantes que, así están más preparados para llevar la PNL al mundo real con sus retos y dificultades únicos.

viernes, 1 de octubre de 2010

DBM PNL Remodelada y Modelar - una breve aclaración

Navegando por la Red hace poco, en una página web sobre PNL, encontré la siguiente pregunta entre sus FAQ. Personalmente, dudo de que sea realmente una “Q” (una pregunta) que se le “A” (haga) de forma “F” (frecuentemente) precisamente al autor de la página en cuestión - pero pase.

La pregunta era esta: “¿Es la DBM una evolución de la PNL?" 
Me chocó porque sé a ciencia cierta (y también constará para cualquier persona que conozca a John McWhirter o la DBM) que la persona en cuestión tiene un desconocimiento total de la DBM. Por eso no sé muy bien por qué se considera indicado para comentar el tema pero bueno...

La contestación era más curiosa todavía. Rezaba así:

"No. Ni por asomo. La DBM se vende como la PNL aplicada a la propia PNL. Concepto que en si mismo no tiene sentido alguno. Su creador (según sus palabras) no entendió de que trataba la PNL y se creó su propio modelo para entenderla. El resultado es una complicación excesivo (asi en el texto original) de unos modelos que deberían ser elegantes. La pregunta a hacerle a un formador de DBM es ¿Qué es la DBM y porque se tenía que remodelar la PNL? A ver que contesta….”" 
Decidí mencionarlo aquí porque es un ejemplo del tipo de comentario contundente hecho sin evidencia que fácilmente puede confundirse con conocimiento por parte de las personas que no tienen experiencia de la situación real. Las que si la tienen identificarán el comentario directamente como un ejemplo de arrogancia y dogma tristemente común entre algunos formadores de la PNL.
Parece ser que con cierta regularidad (cada tres años aproximadamente) aparece alguien que afirma ser el nuevo elegido de Richard Bandler (sin que Richard tenga nada que ver, que yo sepa) y comienza a desautorizar a las personas que llevan tiempo enseñando la PNL tradicional en este país y arremeter contra algunas cosas de las que quizá tenga poco conocimiento - en este caso algo que importa mucho a los que pueden leer este blog - que es la metodología DBM.
Creo que esto mismo - o algo parecido - ayudó a empañar la imagen de seriedad de la PNL, tecnología que, inicialmente, ofrecía muchas posibilidades. Una pena.
La cita incial es esta (publicada en formato de pregunta y respuesta).
“¿Es la DBM una evolución de la PNL?
No. Ni por asomo. La DBM se vende como la PNL aplicada a la propia PNL. Concepto que en si mismo no tiene sentido alguno. Su creador (según sus palabras) no entendió de que trataba la PNL y se creó su propio modelo para entenderla. El resultado es una complicación excesivo (asi en el texto original) de unos modelos que deberían ser elegantes. La pregunta a hacerle a un formador de DBM es ¿Qué es la DBM y porque se tenía que remodelar la PNL? A ver que contesta….”
Yendo por partes.....¿la DBM una evolución de la PNL?
Pues no. Efectiva y rotundamente DBM no es una evolución de la PNL. En todo caso, hablar de una creación humana como “una evolución” de otra resulta extraño y totalmente irrelevante aquí. El proceso de evolución es un proceso natural que incluye interacción con el entorno. Es un proceso sistémico y de ninguna manera achacable al trabajo o esfuerzo de ningún actor dentro del sistema. Dicho de forma simple las personas no hacemos la evolución. Participamos en ella.  
El desarrollo es otra cosa. Creo que el autor del comentario quiso hablar de desarrollo. De modo que podemos preguntar “¿Es DBM un desarrollo de la PNL?” - suena algo incómodo y hasta feo en la lengua castellana pero, podría significar algo así como “¿Es DBM la PNL en un estado más avanzado/ más desarrollado?” Y una vez más la respuesta es que no - por supuesto que no. Es imposible que lo sea de la misma manera que el campo de las telecomunicaciones no es un estado más avanzado del código morse o semáforo. Es otro nivel de organización. La PNL es una tecnología de cambio y como tal tiene sus fortalezas y debilidades. DBM es una metodología, es decir una forma de crear tecnologías. Se puede utilizar DBM para modelar o remodelar cualquier tecnología de cambio, proceso de intervención o modelo. El resultado sería esa misma tecnología desarrollada y mejorada - pero ese resultado no sería DBM. DBM sería la manera de hacerlo
Lo que sí es un desarrollo de la PNL tradicional - es decir la PNL tradicional en un estado más avanzado y desarrollado - y que va mucho más allá de ella - es la PNL Remodelada con DBM.
La relación entre la PNL y DBM es diferente. Entre las muchas influencias en el trabajo de John McWhirter a la hora de desarrollar la DBM estuvo la PNL. Esto es algo bastante lógico. Dificilmente iba a pasar tanto tiempo trabajando con Bandler (además fue a segunda persona en Europa en ser nombrado personalmente por Bandler como “Master Trainer en PNL” - junto con Willy Monteiro - siendo Eric Robbie la primera) sin que influyera en lo que hacia. Figura claramente la PNL (y especialmente el trabajo de Richard Bandler) en los listados de las influencias en el desarrollo de la DBM (aunque “ni por asomo” tan importante como, por ejemplo, el trabajo de Gregory Bateson o Lev Semyonovich Vygotsky o la geometría fractal de Poincaré y Mandelbrot). De ahí a afirmar que sea “una evolución” de la PNL o incluso un desarrollo de ella es, por ponerlo suavemente, un paso agigantado en dirección directamente errónea. Vamos, como que no.
“La DBM se vende como la PNL aplicada a la propia PNL. Concepto que en si mismo no tiene sentido alguno”.
La DBM no “se vende” como nada por el estilo. En la página web de SCT Systemic yo he escrito que la PNL Remodelada es parcialmente el resultado de aplicar la PNL a la PNL. No sé muy bien por qué el autor cree que no tiene sentido este concepto. Aplicar un modelo a si mismo es una de las formas básicas de comprobar consistencia y coherencia interna. Por ejemplo si aplicas el “meta modelo” al “meta modelo” descubres unas inconsistencias enormes y fascinantes (véase Remodelar la PNL artículo 2 – Remodelar el Lenguaje).
“Su creador (según sus palabras) no entendió de que trataba la PNL y se creó su propio modelo para entenderla”
El creador de DBM jamás ha dicho semejante cosa. Lo que dijo es que era evidente que no exsistía dentro de la PNL, ninguna manera formalizada de modelar y, puesto que lo que le interesaba era precisamente esto – modelar – se puso manos a la obra a crearla. Por entender, entendía de qué trataba la PNL con bastante más claridad que la mayoría de las personas en el campo.
Lo otro es un hecho. No había ni hay una metodología formal de modelar dentro de la PNL. Puede ser dificil de aceptar para algunos PNLeros. Pero es un hecho indiscutible.
El resultado es una complicación excesivo (así en el texto original) de unos modelos que deberían ser elegantes.
Esto es directamente absurdo, ya que una de las cosas que se hicieron al remodelar la PNL fue identificar las inconsistencias, mitos, medias verdades y errores que había en ella y que muchas personas, dogmaticamente, repetían sin cuestionar.
Por otra parte la elegancia de un modelo es relevante una vez comprobada su efectividad y precisión. Entre dos modelos igualmente efectivos el más elegante será el más apropiado. Un modelo menos efectivo – por muy elegante que sea – es de menos utilidad. Algo así como colocar a Naomi Campbell en el equipo nacional de natación sinconronizada. Elegante – puede; pertinente - probablemente no tanto.
En todo caso cualquier persona que conozca DBM sabe que algo que destaca de esta metodología es precisamente la efectividad y elegancia de los modelos creados haciendo uso de ella.
Estoy de acuerdo que los modelos deberían ser elegantes. El problema es cuando se confunde simpleza con elegancia. Una vez más, aprender algo de las propias habilidades de modelar (que empieza con experiencia de lo que se quiere modelar) vendría bien para la persona en cuestión.
La pregunta a hacerle a un formador de DBM es ¿Qué es la DBM y porque se tenía que remodelar la PNL?
Una contestación (de las muchas posibles) a la primera parte de esta pregunta es la siguiente: DBM (Developmental Behavioural Modelling) es una metodología de modelar que se ha convertido en un campo completo – es el estudio del propio proceso de modelar. Recomendaría a cualquier persona con interés serio que se formase en ella.
Y a la segunda parte: La PNL se tenía que remodelar porque siendo muy buena en sus intenciones era incompleta como tecnología y carecía de metodología y epistemología. Esto no era problemático cuando se enseñaba como conjunto de técnicas a añadir a otras aproximaciones. Si embargo con elpaso del tiempo se ha ido extendiendo su supuesto alcance hasta aparente abarcar todo “desde la caspa hasta los pies planos” (en palabras de Steve Andreas). Había mitos, metáforas, medias verdades y mucho modelado mágico en ella. Además gran parte de la tecnología era obsoleta para mediados de los años ochenta. Pero, más importante, había que remodelarla porque el mundo avanza y porque lo que pretendían hacer (por lo menos inicialmente) los creadores de la PNL era demasiado importante como para no remodelarla. Casi todo aquello se hizo hace 30 años. Por cierto hay bastante escrito a este respecto pues esta misma pregunta se ha planteado y contestado en más de una ocasión. Mi artículo en PNLNET.COM por ejemplo con el título precisamente de “Por qué remodelar la PNL” o toda la serie de artículos de John McWhirter “Remodelar la PNL” (disponible previa petición de nuestras oficinas).
De hecho una pregunta a hacerle al formador de PNL que escribió la pregunta inicial es ¿qué es la PNL y por qué se tenía que remodelar? A ver qué contesta....